jueves, 7 de junio de 2012

Johan Thörnqvist

Os presento a Johan Thörnqvist, un ilustrador suizo que realiza sus cuentos a partir de fotografías. Realiza fotografías para posteriormente dibujar sobre ellas. No he encontrado información sobre él a parte de su página web: http://www.snarlik.se/


Sinceramente, me parece un trabajo muy interesante y de gran utilidad para nuestro trabajo.
























Azahara Teso


sábado, 2 de junio de 2012

Back to the future, proyecto fotográfico de Irina Werning


Se trata del proyecto de la fotógrafa Irina Werning, quien comenzó recreando fotografías familiares o de conocidos para luego extenderse a otras que les acercaban los voluntarios para participar del desafío.
Bajo el nombre Back to the future, Irina repite muchos años después la misma escena de la fotografía original, montando para esto el ambiente y componiendo la misma situación, lo que implica la pose del o la modelo, el encuadre, la vestimenta y hasta los accesorios, para lograr una recreación lo más parecida posible.
Tras presentar este trabajo del año pasado, la fotógrafa se encuentra trabajando en una segunda serie que se publicará a mediados de este año. Sin dudas un proyecto para seguir de cerca.

























Realizado por Alba Ortega García, 1º ilustración


Arte fotográfico y sociología de la mano de Rineke Dijkstra


Todos buscamos en las obras fotográficas de los artistas consagrados una segunda lectura, un toque de excentricidad, ese algo que convierta sus imágenes en diferentes a las que cualquiera de nosotros podríamos capturar. Sin embargo hay una fotógrafa holandesa que ha basado su estilo en mostrar retratos absolutamente despojados de cualquier pretensión que vaya más allá que revelar la esencia del ser humano corriente que está frente a ella y su cámara.
Rineke Dijkstra desarma literalmente a sus modelos, en 20 años de carrera ha escogido cuidadosamente a cada una de las personas que decidió retratar, aunque muchos que miran ligeramente su obra lo pongan en duda. Desde niños, adolescentes y madres primerizas hasta soldados o toreros; cada uno de ellos han descubierto su dignidad humana delante del ojo artístico de esta fotógrafa.
En este momento casi 70 fotografías y cinco instalaciones de vídeo, de Rineke Dijkstra, se exponen en el Museo de Arte Moderno de San Francisco. En ella se puede encontrar todo el recorrido y el talento de esta magnífica fotógrafa, retratista por naturaleza y con un especial interés por la vida de las personas y su evolución; un afán casi extremo por conocer de cerca y registrar el proceso de evolución física y mental de sus modelos. Interés y afán que van mucho más allá de la fotografía.
Por estos motivos verán la imagen de una adolescente en la playa, insegura de su imagen pero con la ternura típica de la juventud, y también podrán ver las series que forman parte de los diversos estudios fotográficos sobre diferentes personas: la niña refugiada de Bosnia desde que llega a Holanda hasta que se convierte en una joven segura de sí misma, o la historia de Olivier que ingresó a la Legión Francesa.
Una exquisita mezcla de arte fotográfico y sociología con el toque justo de talento que unos pocos poseen y saben canalizar.
















                                  Realizado por Alba Ortega García, 1º ilustración

El mágico sueño de Nick Risinger


La gente suele tener sueños que rozan lo delirante, y no son pocos los osados que los llevan a cabo, aunque esto implique grandes sacrificios. Hoy queremos traer la historia de un joven que para cumplir su sueño debió abandonar su trabajo a pesar de haber alcanzado un puesto como director de marketing antes de los 28 años. También tuvo que dejar atrás la ciudad en la que vivió toda su vida y aventurarse en un viaje del que no podía imaginar el resultado.
Su nombre es Nick Risinger y partió de Seattle junto a su padre para recorrer durante meses los desiertos de Nevada, Texas, Oregón y Colorado; con la ayuda de seis cámaras sincronizadas y un trípode motorizado cuyo giro sigue la rotación terrestre al mismo compás, capturaron miles de imágenes del cielo. Su viaje por los Estados Unidos fue de más de 25.000 km.
Luego se transladaron a Sudáfrica para realizar capturas del cielo del hemisferio Sur. Ya terminado el tiempo y recorrido previsto contaban con 37000 fotografías del cielo. Fue entonces cuando regresaron a Seattle, lugar en el que el joven Nick se encerró en su cuarto hasta lograr una única imagen interactiva de 5.000 megapíxeles que combinaba a todas las capturas realizadas y que superó ampliamente a cualquiera de las fotografías de la bóveda celeste que conocemos a través de la NASA.
Ya cumplido su sueño el joven aventurero regresó a su antigua vida pero con una conciencia de que nada de lo que se proponga en la vida es imposible de realizar.
                                        Éste es el resultado final de su trabajo.


Realizado por Alba Ortega García, 1º ilustración